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Cómo escribir un buen prompt para crear canciones con IA que suenen a ti

La anatomía de un buen prompt para una canción - para quién, qué pasó, cómo debe sentirse y ese detalle que nadie más conoce - con ejemplos de antes y después.

20 de septiembre de 2026 · 3 min de lectura

Dos personas le piden a una IA «una canción de amor». Una recibe algo que suena a música de espera del teléfono. La otra, una canción que su pareja le pide volver a escuchar. El modelo era el mismo; el prompt, no.

Un prompt para una canción no es una búsqueda en Google. Es un encargo: las pocas frases que le dirías a un compositor tomando un café. Así se escribe.

Las cuatro partes de un buen prompt

1. Para quién es

Un nombre dice más que cualquier adjetivo. «Una canción de amor para Carmen» ya es más personal que «una balada romántica». Si no es para una persona, di para qué es: un viaje en coche, la entrada a una boda, una lista para el gimnasio.

2. Qué pasó

Las canciones son historias. Dale un momento sobre el que construirla:

  • «Nos conocimos bajo la lluvia, a la salida de una librería en Buenos Aires».
  • «Se fue a trabajar al otro lado del mundo y aguantamos dos años a distancia».
  • «Somos amigos desde que nos castigaron juntos en primero de la ESO».

3. Cómo debe sentirse

Las palabras que describen el tono lo guían todo: la melodía, el ritmo, la forma de cantar. Sé preciso: cálida e íntima no es lo mismo que épica y triunfal, y agridulce no es lo mismo que triste.

4. El detalle que nadie más conocería

Es lo que hace que alguien se quede de piedra y pregunte «¿cómo sabe eso?». Un apodo, una costumbre, una broma privada:

Lo que más me gusta de ella es que se ríe de sus propios chistes antes de llegar al final.

Una frase así suele acabar convertida en el título de la canción.

Antes y después

Antes: «Una canción alegre sobre mi gata».

Después: «Una canción cariñosa y divertida sobre mi gata Canela. La manía que tiene: roba un calcetín de cada par y lo esconde debajo del sofá. Juguetona, ligera, llena de amor».

La segunda le da al modelo un personaje, una broma que se repite y un tono. Y el estribillo acabó hablando de los calcetines.

Estilos: concreto, pero sin pasarte

Elige un género y una o dos palabras de textura: «acústico, guitarra punteada, voz femenina suave» o «synthwave, sintetizadores de los 80, soñador». No hace falta describir progresiones de acordes ni BPM. Dos o tres palabras potentes valen más que un párrafo de teoría musical.

Qué evitar

  • Pedir el estilo de un artista famoso por su nombre. Los modelos de música están diseñados para no imitar a artistas reales. Describe el sonido: «voz masculina rasgada, estribillo de rock de estadio» en lugar de un nombre.
  • Contradicciones. «Lenta, tranquila y con un subidón de festival» confundiría a cualquier compositor, humano o no.
  • Parrafadas. Unas pocas frases con vida funcionan mejor que una página de instrucciones. Si ya tienes las palabras exactas en la cabeza, escribe la letra en vez de un prompt.

Cuándo escribir tu propia letra

Si ya sabes lo que quieres que se cante, cambia a Mi letra y pégala. Marca la estructura con etiquetas como [Verse], [Chorus] y [Bridge] y la canción la seguirá. Tú sigues eligiendo el estilo, la voz y el idioma.

Una plantilla para copiar

Una canción [tono] para [nombre], sobre [un momento]. Lo que más me gusta de esa persona es [un detalle]. Que sea [emoción] y [una indicación: su nombre en el estribillo, un final esperanzador, que sea corta].

Rellena los corchetes, elige un estilo y pulsa «Crear canción». Si la primera versión no termina de convencerte, cambia una frase y vuelve a probar: los cambios pequeños dan canciones sorprendentemente distintas.

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